No jodai la pita

En la cuenca del Andalién, las fibras vegetales se transforman en arte.
Coirón, ñocha, chupón, pita y mimbre son parte de la vida cotidiana y del ingenio campesino. Cada canasto tejido cuenta una historia de paciencia, técnica y comunidad.

La ceniza vuelve a estar presente: disuelta en lejía, ablanda las fibras, las limpia y las protege. Es la alquimia del fogón puesta al servicio del tejido.

No jodai la pita: cada fibra tiene su ritmo, y el tejido, su tiempo.

Entre urdiembres y tramas

Fibras que dan forma a la vida

La lejía de ceniza:
herencia química campesina

Técnicas locales: embarrilado, trenzado y espiralado

Encuentra nuestras piezas en la vitrina comunitaria